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Doctorado

 

Estos son los principios sobre los que quiero desarrollar el doctorado.

 

La forma de entender el espacio está cambiando muy rápidamente, condicionada por la velocidad de implementación de las nuevas tecnologías, y la dificultad por sorprender a los usuarios de los mismo. Por ello se impone una reflexión desde todos los ámbitos y que afecta por igual a arquitectos, ingenieros, diseñadores, etc...

 

Nos encontramos en un momento de estancamiento, dónde la creatividad es la única salida, ya que los espacios tienen que cumplir con distintos objetivos, más allá de los iniciales para los que fueron concebidos, no deben conformarse tan solo con eso, sino que tienen que intentar además, ser lugares donde la gente pueda pensar, actuar y finalmente, crear nuevo conocimiento bien sea propio o compartido .

 

La interacción tiene que tener como premisa una facilidad de uso obvia y una capacidad innata para crear experiencias. Los sensores y motores, que se utilicen en los espacios deben estar al servicio de la experiencia global, y jamás deben ser una parte diferenciable con autonomía del conjunto .

 

El entorno se debería modelar según variables dinámicas, que tienen en cuenta el estado de animo de las personas que concurren al mismo, mediante computación afectiva, ya que hay que poner un énfasis especial en la inteligencia emocional para poder crear nuevas paisajes que estén a la altura de las expectativas. Porque al final lo que cuentan son las emociones.

 

Todos debemos trabajar para generar lienzos sin forma que se adapten a la necesidad del creador del espacio, sin limitaciones tecnológicas ni constructivas y que tengan como piedra angular, el contenido o mensaje a comunicar.

 

Finalmente se trata de crear lugares que no sólo generen recuerdo por su innovación a nivel arquitectónico, tecnológico o de diseño, sino que por su percepción global sean capaces de llevar a un clima agradable que permita la reflexión.



 

La forma de entender el espacio está cambiando muy rápidamente, condicionada por la velocidad de implementación de las nuevas tecnologías, y la dificultad por sorprender a los usuarios de los mismo. Por ello se impone una reflexión desde todos los ámbitos y que afecta por igual a arquitectos, ingenieros, diseñadores, etc...

 

Nos encontramos en un momento de estancamiento, dónde la creatividad es la única salida, ya que los espacios tienen que cumplir con distintos objetivos, más allá de los iniciales para los que fueron concebidos, no deben conformarse tan solo con eso, sino que tienen que intentar además, ser lugares donde la gente pueda pensar, actuar y finalmente, crear nuevo conocimiento bien sea propio o compartido .

 

La interacción tiene que tener como premisa una facilidad de uso obvia y una capacidad innata para crear experiencias. Los sensores y motores, que se utilicen en los espacios deben estar al servicio de la experiencia global, y jamás deben ser una parte diferenciable con autonomía del conjunto .

 

El entorno se debería modelar según variables dinámicas, que tienen en cuenta el estado de animo de las personas que concurren al mismo, mediante computación afectiva, ya que hay que poner un énfasis especial en la inteligencia emocional para poder crear nuevas paisajes que estén a la altura de las expectativas. Porque al final lo que cuentan son las emociones.

 

Todos debemos trabajar para generar lienzos sin forma que se adapten a la necesidad del creador del espacio, sin limitaciones tecnológicas ni constructivas y que tengan como piedra angular, el contenido o mensaje a comunicar.

 

Finalmente se trata de crear lugares que no sólo generen recuerdo por su innovación a nivel arquitectónico, tecnológico o de diseño, sino que por su percepción global sean capaces de llevar a un clima agradable que permita la reflexión.



 

La forma de entender el espacio está cambiando muy rápidamente, condicionada por la velocidad de implementación de las nuevas tecnologías, y la dificultad por sorprender a los usuarios de los mismo. Por ello se impone una reflexión desde todos los ámbitos y que afecta por igual a arquitectos, ingenieros, diseñadores, etc...

 

Nos encontramos en un momento de estancamiento, dónde la creatividad es la única salida, ya que los espacios tienen que cumplir con distintos objetivos, más allá de los iniciales para los que fueron concebidos, no deben conformarse tan solo con eso, sino que tienen que intentar además, ser lugares donde la gente pueda pensar, actuar y finalmente, crear nuevo conocimiento bien sea propio o compartido .

 

La interacción tiene que tener como premisa una facilidad de uso obvia y una capacidad innata para crear experiencias. Los sensores y motores, que se utilicen en los espacios deben estar al servicio de la experiencia global, y jamás deben ser una parte diferenciable con autonomía del conjunto .

 

El entorno se debería modelar según variables dinámicas, que tienen en cuenta el estado de animo de las personas que concurren al mismo, mediante computación afectiva, ya que hay que poner un énfasis especial en la inteligencia emocional para poder crear nuevas paisajes que estén a la altura de las expectativas. Porque al final lo que cuentan son las emociones.

 

Todos debemos trabajar para generar lienzos sin forma que se adapten a la necesidad del creador del espacio, sin limitaciones tecnológicas ni constructivas y que tengan como piedra angular, el contenido o mensaje a comunicar.

 

Finalmente se trata de crear lugares que no sólo generen recuerdo por su innovación a nivel arquitectónico, tecnológico o de diseño, sino que por su percepción global sean capaces de llevar a un clima agradable que permita la reflexión.